EL FUTURO QUE YA ESTÁ AQUI

Wow!!… Me ha costado volver a escribir en el blog!!… La verdad es que los últimos seis meses me preguntaba si tenia algo más que decir que fuera de interés o no más alla de lo que ya había dicho en los pasados 3 o 4 años…tenia la sensación de tener un discurso consistente, pero agotado…

,…La verdad es, de nuevo, e imitando al ya públicamente destituido director del mundo, Pedro-J, que en realidad, yo seguiría hablando de los temas que me apasionan toda la vida, como él hubiera seguido siendo director del Mundo, toda la vida. No se si su gestión empresarial fue acertada, pero que tenia una pasión por el periodismo y la libertad de prensa como poca gente la ha tenido en este pais, eso es indiscutible.
Y de eso va un poco este post de hoy: de pasión, y de motivación. Porque a primera vista, el futuro que viene a nuestro encuentro, es aparentemente descorazonador, o cuando menos, desilusionante.
Tenemos un futuro de crecimiento económico por delante, cierto, pero también es un futuro en el que no alcanzáramos los niveles de empleo que teníamos en el año 2007 hasta. probablemente 2018 o 2020. Es decir, no volveremos al nivel de empleo y de credito de 2007 hasta dentro de 4 años en el mejor de los casos, o hasta dentro de 6 en el peor.
Eso significa que, llegado dicho momento, habremos pasado por un “tour” de la depresión de “solo” 11 años, en el mejor de los casos. Habremos necesitado 11 años para salir del abismo económico en que nos sumergimos durante la época del llamado boom económico, en que pedíamos prestamos e hipotecas como comprábamos churros.
Se espera que los niveles de credito serán similares, pero que no los daremos con la misma “alegria”, es decir, que miraremos mucho más las garantías de aquellos que reciben prestamos, para que los productos financieros no vuelvan a ser tóxicos, y así evitar una nueva crisis financiera global. 
En este futuro, los salarios serán bajos, por lo que no podremos ahorrar demasiado, y donde antes trabajaba uno ahora necesitarán trabajar los dos miembros de la pareja para vivir con un mínimo de dignididad. Es decir, tener trabajo no será sinónimo de bienestar económico, sino de supervivencia. 
Es decir, después de 11 años habremos pasado de una sociedad que valoraba el trabajo, a una sociedad que considera el trabajo como una mercancía de bajo valor. Esto puede gustarnos más o menos, pero es un hecho indiscutible.
¿Y cual será el nuevo valor en alza?.. Ni más ni menos que el mismo que viene aumentando su valor más y más desde hace 20 años: el conocimiento. Pero ahora en diversas formas, como una inteligencia múltiple. EL mas apreciado será, sin duda, el conocimiento que puede tomar  forma tecnológica o canalizarse a través de la tecnología, pero también el «conocimiento Social”, la habilidad de crear redes y relacionarse con ellas del modo más optimo posible; y es que en ese futuro que viene a nuestro encuentro, nuestra red y la relación que tengamos con ella, va a ser determinante a la hora de poder orientarnos en cuanto a nuestra capacidad de satisfacer las necesidades de dicha red con la habilidades que hayamos sido capaces de desarrollar. Nuestra red será nuestro principal organismo de referencia (es decir, que nos referirá a otras personas o instituciones para que estas soliciten nuestros servicios), es decir, el organismo que podrá crear a nuestro derredor confianza (o en caso contrario, desconfianza). Es decir, ya no podremos pensar en ser un individuo con una vida aislada, sino un nodo de una red. Cuanto mejor “sirvamos” a nuestra red, mejor nos servirá nuestra red a nosotros.
Y además, en esa disposición de servicio, será fundamental que nuestro conocimiento sea útil, que permita a nuestros “peers”, a nuestros pares de red resolver sus problemas, o satisfacer sus necesidades, de algún modo concreto y eficaz. Ya no valdrá el discurso genérico, ni las titulaciones universitarias per ser, ni la experiencia listada en un curriculum. Eso puede dar una primera impresión. pero lo que valdría más y más es el resultado real que generamos en nuestro entorno y que sea reconocido y hecho visible por este, de modo que podamos recojer un beneficio, un retorno de nuestras acciones. 
Este escenario que estoy describiendo, es un escenario de profesionales autónomos, independientes, o free-lance, que ponen sus capacidades al servicio de su entorno, y que se enfocan en dar el mejor servicio posible (desde el punto de vista del cliente), con la mejor experiencia posible (desde el punto de vista del cliente), para obtener la mejor recomendación posible (desde el punto de vista del cliente), y tener con ello la mejor red posible. 
Este free-lance en red, este nuevo «indivi-nodo, que aparecerá en el futuro, será capaz de obtener niveles de ingresos similares a los que se pagaban por un buen puesto de trabajo en 2007 y antes, pero ahora tendrá que ser responsable de su propia productividad, de generar sus ingresos, proactivo, orientado al cliente, y lo más importante, extremadamente motivado y apasionado por lo que hace, porque, como dice un buen cliente mío, si no sientes pasión por la música, el publico lo nota cuando tocas… . Tus clientes se contagian de tu pasión si la tienes, si la sientes. La pasión y la motivación por ser quien tu quieres ser,
Así que, en definitiva, el futuro que ya esta aquí es una red de individuos responsables de si mismos, creadores de su propio negocio, que colaboran con otros individuos similares en términos de servicio y de aprovisionamiento, generando así, poco a poco, una economía menos intervenida por fuerzas de todo tipo, más limpia, más sana, 
una economía que de una vez se libera de la ilusión de que el trabajo tiene valor, y se aproxima hacia lo que verdaderamente es, es es, una economía en la que el valor está en el producto o servicio que uno recibe, esto es, en lo bien o mal , en lo satisfactoria o insatisfactoriamente que dicho producto o servicio satisface la necesidad del consumidor. 
Este es el futuro que ya está aquí. Habrá a quien no le guste; es normal, en el siglo XVIII los artesanos randianos en Inglaterra rechazaban la revolución industrial; claro, les removía el status quo y los sacaba de su zona de comfort; sin embargo, la revolución industrial se impuso, por una razón muy simple: era más eficiente. El cambio que ya tenemos encima generará una economía más eficiente, y nos ayudará a transicionar de los modelos organizacionales  jerárquicos a los modelos de red, de una economía jerárquica propia de la primera y segunda revolución industrial, a una economía horizontal y del conocimiento, propia de finales del siglo XX y del siglo XXI. 
Si yo fuera tú, estuviera en paro y tuviera más de 40 años, dejaría de buscar trabajo de una vez, y comenzaría a pensar “que puedo ofrecer, con mis capacidades,  a mi red de contactos, que ellos necesiten y valoren”. Comenzar a pensar sobre lo que los otros necesitan y valoran y como servirlo, es el primer paso para dejar de ser un “parado” y convertirte en un «indivi-nodo”.
Suerte!!
P.D.: La ultima imagen de este post, es mi propia red de contactos en Linkedin… el futuro «ya está aquí»—-

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