Amor a golpe de ratón…

Vivimos tiempos dificiles. Las relaciones, tanto de pareja como incluso de amistad, escasean, por no decir que están casi extintas. Nos desplazamos mas que nunca. Cambiamos de piso, de ciudad, de pais, con una facilidad que hace veinte o treinta años hubiera asombrado a propios y a extraños.

Estamos permanentemente conectados al mundo mediante internet en nuestro movil, en nuestro ordenador, la televisión por satelite, la radio en el coche, y somos miembros de varias redes sociales personales y profesionales (linkedin, plaxo, xing, facebook,twitter, amigos.com, meetic, y así sucesivamente…) hasta el punto de que en muchas ocasiones tenemos que resetear nuestra contraseña de acceso porque no recordamos cual fué la que pusimos en «esa red»….

Escribimos en blogs, colgamos las fotos de nuestros viajes y de nuestras experiencias personales en la red, y consumimos demasiado tiempo mirando facebook y los correos del meetic….y aun así…seguimos solos.

La soledad es una de las grandes epidemias de finales del siglo XX y pos supuesto del siglo XXI; es una epidemia silenciosa para la que no existe vacuna; mucho mas peligrosa que la gripe A, porque no solo mata el cuerpo a largo plazo, sino que va consumiendo el corazón del ser humano poco a poco, sin que este se  de cuenta, convirtiéndolo en un ser solitario, ironico, acido, de vuelta de todo, sin capacidad de asombro…y lo más importante, sin esperanza. Cuando el ser humano pierde la esperanza, lo ha perdido todo. Y hoy en dia perdemos la esperanza muy pronto, porque ese aislamiento, o para ser más exactos, el miedo a la soledad, nos hace buscar freneticamente un falso contacto que nos evite mirar dentro de nosotros mismos.

Buscamos amor a golpe de ratón, como si el amor pudiera compararse, con el último libro de Arturo Perez Reverte o de Garcia Marquez, o con el ultimo cd de nuestro grupo favorito. Hemos convertido el amor en un consumible, en un árticulo de consumo, que puedo marcar en mi tienda online, e incluso personalizar, antes de pagar y solicitar un envío express.

Pero el amor, siguiente con el simil economicista, no es un bien de consumo, sino una inversión. Requiere, como toda buena inversión, capacidad de riesgo, proactividad, iniciativa, y desde luego paciencia para ver los frutos. Cuando amamos, invertimos nuestro tiempo, nuestro valioso tiempo, en otra persona, y por ella asumimos un alto riesgo emocional y vital. Pero lo increible de toda esta historia, es cuando uno quiere hacer la valoración de la inversión. El nivel de riesgo del mercado del amor se ha incrementado tanto, que parece que no vale la pena invertir; es mejor comprar y vender….

Sin embargo, muy dentro de nosotros, seguimos suspirando por esa conexión que nos haga sentir esa corriente eléctrica, esa felicidad infinita…por más que compramos y vendemos, no llegamos a esa «inversión perfecta»….¿saben porque?…porque no existe. Solo existe si la creamos nosotros…si con paciencia, con calma, con esfuerzo y con perseverancia aprendemos a amar a la persona junto a la que caminamos…del mismo modo que no existe la inversión perfecta, sino el proyecto levantado y sostenido dia a dia.

No nos engañemos..solo se trata de comenzar a asumir de una vez la rienda de nuestras vidas, en lugar de buscar una medicina externa, una persona, un «algo» que me solucione mis problemas…

Como decia Joaquin Sabina: «que no te engañen con cuentos de hadas, que no te vendan amor sin espinas, que no te compren por menos que nada, que no te cierren el bar de la esquina».

Continuará….

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